Para responder a aquellos que me lo han preguntado directamente y a aquellos que no lo han hecho pero se lo preguntan, hoy voy a contarles cómo me llamo.
Cuando pienso en cómo me llamo, no puedo dejar de pensar que estoy planteando la pregunta equivocada, porque no se trata de cómo me llamo sino de quién soy. Y eso lo tengo claro clarísimo: soy Shubhaa.
Creo que siempre he sido Shubhaa, pero no siempre ha sido mi nombre. Cuando iba a nacer, en mi familia tuvo lugar la discusión típica de qué nombre le vamos a poner a lo que venga – recuerden que yo nací en la era pre-ecografía. Mi padre quería un nombre vasco, supongo que por molestar a mi madre, que quería un nombre catalán. Así que podría haber sido Izaskun o Núria. Frío frío. En lo que estaban de acuerdo era en que no fuera un nombre de alguna abuela/tía o pariente. Así que podría haber sido Dolores (horror) o Rosa. Frío frío. También estuvieron de acuerdo en que fuera un nombre corto y que no se pudiera abreviar, vamos, lo que se recomienda para las mascotas. Y como españolita de los últimos coletazos del franquismo, fuera lo que fuera, con el María delante. Así pues en mi carné de identidad soy María Eva.
Fui Eva hasta prácticamente los 20 años, y desde entonces solamente lo he sido para mis familiares – a los que afortunadamente veo más bien poco. Y a los 20 años todo cambió, porque encontré a mi maestro quien me cogió de la mano y me descubrió quién era y sobretodo quién quería ser y cómo quería vivir. Me regaló un nuevo nombre para que dejara atrás todos los condicionantes del pasado: lo que aprendí en la escuela, las expectativas que se pusieron en mi, las etiquetas que unos y otros me fueron colocando, las presiones y los convencionalismos sociales, etc, etc.
The changing of the name simply means you are dropping the whole old personality that was indicated by the old name, that you are beginning afresh with a new name. It is symbolic. You were not born with a name. The name was given by your father, by your mother, by your people. Now you have dropped all conditionings, why not drop the name those conditionings gave to you? Osho, Om Mani Padme Hum, Talk #29
Me regaló un nombre precioso: Alok Shubhaa. Luz que brilla.
Las pocas ocasiones en las que no he usado ese nombre han sido por cuestiones estrictamente laborales -y como “Eva” es una persona que ya no existe, de alguna forma la mejor alternativa fue usar el María, como nombre común, aséptico, profesional. Creo que fue un error que no volveré a cometer, porque en el fondo ahora creo que de algún modo fue un paso atrás, una pequeña traición. Pero cuando los números rojos aprietan, a veces hay que vender algo más que una pequeña porción de alma. Afortunadamente he recuperado el control sobre mi vida laboral y también sobre mi nombre.
No suelo contar esta historia porque la relación entre el maestro y yo para mí es algo muy personal, no me gusta hacer proselitismo ni vender motos ni captar adeptos. A fin de cuentas, que sea mi maestro no tiene que significar que vaya a ser el tuyo también, ni siquiera que tú vayas a necesitar un maestro. Incluso vivo esta relación bastante aislada del colectivo, precisamente para evitar ciertas actitudes que en su momento viví y no me gustaron.
Soy Shubhaa. Llevo este nombre con orgullo, con responsabilidad y como un acto de amor a quien me dio más de lo que nunca seré capaz de asimilar. Y porque cada vez que alguien lo pronuncia, me recuerda el camino que un día tomé:
http://www.oshogulaab.com/OSHO/TEXTOS/CUALIDADES_SANYASIN.html




